domingo, 18 de octubre de 2009

Las ramas de los arboles empezaron a girar en torno a ellos, haciendo que Nympha se soltase de la mano de Erik, chillase y pegase un bote girando, perdida. Las hojas cambiaban de color y forma mientras chispeaban brillantes fuegos artificiales, después empezaron a pasar entre ellos de forma no tan modesta, acariciándoles la ropa, haciendo que una agradable brisa les cosquilleara la piel. Nympha alargó su mano derecha para tocar una de las hojas convertidas en una estrella de color azul en cuanto la toco se convirtió en una mano que la tomó para bailar al son de una música tocada por la misma magia. 
 Pertenece a mi posible próxima obra. :I 

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